Compensación

La compensación de los sistemas de calefacción y refrigeración se realiza para garantizar que en todos los puntos de consumo existe la cantidad de agua adecuada. La compensación se lleva a cabo mediante las válvulas de compensación del edificio existentes en el sistema, añadiendo una resistencia ajustable.

La compensación de los sistemas de calefacción y refrigeración se realiza para garantizar que en todos los puntos de consumo existe la cantidad de agua adecuada.

La compensación se lleva a cabo mediante las válvulas de compensación del edificio existentes en el sistema, añadiendo una resistencia ajustable. Se ajustan las válvulas del sistema que se encuentran más cercanas a la bomba para proporcionar una mayor resistencia que las válvulas que se encuentran situadas más lejos. De esta forma se compensa la pérdida creciente de presión en las tuberías de mayor longitud. Cuando existe la relación deseada entre los distintos caudales del sistema, se dice que éste está equilibrado o compensado.

Las pérdidas de presión en las válvulas de compensación deben ser tan bajas como sea posible, de tal forma que la pérdida de presión en la válvula más alejada sea cercana a cero. De esta forma, se ayudará a minimizar el consumo innecesario de potencia para el funcionamiento de la bomba durante el tiempo de vida útil del sistema.

El contratista del sistema suele realizar la compensación durante su puesta en marcha inicial. La tarea suele documentarse en un informe, que contendrá los caudales medidos.





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