Corrosión

La corrosión puede producirse en superficies internas y externas de las tuberías, depósitos y radiadores. Durante la fase de diseño se tendrán que tener en cuenta diferentes aspectos tales como el material de la tubería, aislante, medio, humedad y purgado de aire, etc.

La corrosión interna puede producirse si existe oxígeno en la tubería o si se produce un caudal muy rápido en las uniones. Para impedir la corrosión, las velocidades existentes en el sistema no pueden ser muy elevadas y se debe evitar la presencia de aire en el sistema, por ejemplo, no se deben utilizar tuberías en las que se pueda difundir el aire. En caso necesario se pueden agregar agujeros de salida de aire ya que de esta forma se limita la cantidad de oxígeno en el agua.

Se produce una corrosión externa cuando se instala una tubería de acero en un ambiente húmedo o cuando se produce condensación en la superficie de una tubería utilizada para transportar un medio frío. Por ello, habrá que proteger las superficies externas de las tuberías de los sistemas de refrigeración de los efectos de la corrosión o bien fabricarlas en materiales no corrosivos como el plástico. Como el aire se puede difuminar a través del plástico, no se deberán utilizar tuberías de plástico junto con las tuberías de acero.

La corrosión se puede producir en un depósito o en un radiador cuando en el fondo se precipita el fango o cuando se acumula aire en la parte superior.





    Facebook Twitter LinkedIn Technorati