Sulfuro de hidrógeno

El sulfuro de hidrógeno es un gas tóxico y letal producido en las alcantarillas y digestores por descomposición anaeróbica microbiana de la materia orgánica.

El sulfuro de hidrógeno (H2S) es un gas tóxico y letal producido en las alcantarillas y digestores por descomposición anaeróbica microbiana de la materia orgánica. Esta materia orgánica se descompone utilizando el oxígeno que proviene de la reducción del sulfato (SO42-). El ión sulfuro resultante (S2-) reacciona con los iones de hidrógeno (H+) contenidos en el agua y forma el H2S.

H2S es un gas altamente tóxico e inflamable. El sulfuro de hidrógeno es más pesado que el aire (la densidad del aire atmosférico es de 1,2 g/L, H2S 1,4 g/L) y así tiende a acumularse en la parte inferior de los espacios mal ventilados. El H2S tiene un olor muy característico y huele fuertemente a huevos podridos y flatulencia. Es detectable en bajas concentraciones (ppm) y reduce el sentido del olfato en grandes concentraciones o tras una exposición prolongada. Puede producirse con rapidez una parálisis respiratoria o la muerte con concentraciones tan bajas como el 0,07% de volumen en aire.

H2S es un potente corrosivo4 el cual es responsable de la corrosión del hormigón de las tuberías de aguas fecales. El H2S vuelve quebradizo al acero y puede producir la rotura del acero atacado por el sulfuro. En contacto con el oxígeno, las bacterias aeróbicas oxidan el H2S en iones sulfatos (SO42-). El ión sulfato reacciona con los iones libres de hidrógeno (H+) en las zonas húmedas para formar H2SO





    Facebook Twitter LinkedIn Technorati