Corrosión intergranular

En general, la corrosión metálica implica la pérdida de metal en un punto de la superficie expuesta. La corrosión intergranular se produce en los bordes de los granos. La corrosión intergranular también se denomina corrosión intercristalina.

En general, la corrosión metálica implica la pérdida de metal en un punto de la superficie expuesta. La corrosión se produce de varias formas, que van desde ataques uniformes sobre toda la superficie hasta ataques más agresivos en determinadas zonas.

Normalmente, este tipo de corrosión se produce cuando el carburo de cromo se precipita en los límites de los gránulos durante el proceso de soldadura o en relación con un tratamiento térmico insuficiente. Una estrecha región alrededor del contorno de los gránulos podría, por lo tanto, consumir el cromo y hacerse menos resistente a la corrosión que el resto del material. Éste es un hecho muy adverso, ya que el cromo juega un papel muy importante en la resistencia a la corrosión.

Ejemplos de metales sujetos a corrosión intergranular:

  • Acero inoxidable - con tratamiento térmico o soldadura insuficiente
  • Acero inoxidable EN 1.4401 (AISI 316) en ácido nítrico concentrado




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