Grupo de presión

Un grupo de presión está diseñado para aumentar la presión en un sistema hidráulico para proporcionar suficiente caudal y presión a los consumidores.

Los grupos de presión generalmente consisten en una o más bombas montadas en un grupo para aumentar la presión del sistema a partir de valores independientes de caudal y presión de entrada.

Configuración del sistema
Los grupos de presión están instalados en varias configuraciones de sistema, cada uno ofrece diferentes características y ventajas como son nivel de confort, coste inicial, costes de funcionamiento, flexibilidad y garantía de suministro de agua.
Ejemplos de configuraciones de grupos de presión:

  • Grupos de presión directos: Sistema donde el grupo de presión está conectado directamente a la red de suministro de agua y que la bombea al edificio entero.
  • Sistemas divididos en zonas. En este caso, un número de grupos se conectan o la red de suministro de agua o a un tanque de ruptura para bombear el agua a su zona correspondiente.
  • Sistemas con depósito en tejado. En este caso, un grupo de presión llena el tanque del tejado y el agua cae por gravedad hasta el suministro de agua del usuario. Este sistema suele incorporar un grupo de presión que suministra agua a las plantas superiores cuando la presión es muy baja debido a altura geométrica insuficiente.
    Grupos conectados en serie con tanques de presión intermedios. En este caso, cada grupo de presión se encarga de suministrar a su zona en el edificio a partir de su propio tanque de presión que se encuentra en una planta separada.
  • Grupos conectados en serie sin tanques de presión intermedios. En este caso, los grupos se conectan directamente en serie.

Sin Variador de frecuencia
En general, los grupos de presión se suministran con o sin bombas con variador de frecuencia.

Los grupos de presión sin variador de frecuencia tienen la desventaja de que no pueden ajustar su caudal a la demanda del sistema. Además, la presión no es tan estable como en sistemas que utilizan bombas controladas por variación de frecuencia. La ventaja de este tipo de sistemas es que la inversión inicial es menor en comparación con los grupos de presión con variador de frecuencia.

Grupos de presión con Variador de frecuencia
Los grupos de presión con variador de frecuencia pueden suministrar la cantidad exacta de agua que el sistema necesita, asegurando así que sólo se consume la energía estrictamente necesaria. Estos sistemas también tienen la ventaja de adaptar el punto de trabajo según el caudal demandado por el sistema, asegurando que las pérdidas de energía en las tuberías se reducen. Siendo la inversión inicial de este tipo de grupo de presión mayor que un grupo de presión sin variador de frecuencia, se justifica con el bajo coste de funcionamiento, el alto nivel de confort y la flexibilidad del sistema ante cambios.





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