Las islas Eolias reducen sus emisiones de CO2 en 79 millones de toneladas al día gracias a una moderna planta desalinizadora

Lipari: agua para las masasFOTOGRAFÍA: Membranas de una de las tres nuevas plantas desalinizadoras de la isla de Lipari.
Adiós evaporación, hola OI

Una nueva planta de ósmosis inversa (OI) construida en las islas Eolias desaliniza el agua de mar de forma más rápida y eficiente (y con un coste menor que el anterior sistema), lo que ofrece a los turistas y residentes agua potable en abundancia y, a la vez, reduce el consumo de energía hasta la tercera parte de los valores previos.

Desde hace más de seis siglos, la belleza y el misterio de las islas Eolias de Italia, un archipiélago de origen volcánico situado unos 40 kilómetros al norte de Sicilia, han atraído a numerosos visitantes.

La popularidad de estas islas aumentó después del año 2000, fecha en la que fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Fueron el primer enclave natural de Italia en recibir esta distinción. Desde entonces, la escasez de agua potable en Lipari, la isla más grande y el principal punto de entrada de turistas, ha ido en aumento.

Lipari tiene una población fija de unos 11.000 habitantes y no dispone de fuentes naturales de agua potable (puede obtener más información en la pestaña “Islas sedientas”, en la parte superior de este artículo). Durante años, se envió agua por barco desde Sicilia y Nápoles para dar respuesta a las necesidades de los residentes y los turistas. A pesar de que el coste era superior a 10 euros por metro cúbico de agua transportado, se trataba de una solución viable (aunque cara) durante los meses invernales.

Sin embargo, durante los meses de verano tanto la población de la isla como las necesidades de agua aumentan notablemente. Las cifras oficiales indican una afluencia de 200.000 turistas durante esa época del año Marco Giorgianni, alcalde de Lipari, apunta a que esa cifra puede llegar a doblarse durante el pico que se produce en el mes de agosto.
 

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FOTOGRAFÍA: Lipari (Italia)

Una planta sencilla
Para dar respuesta a esta demanda, el gobierno regional de Sicilia puso en marcha en 1988 planes para construir una planta desalinizadora en Lipari. La planta entró en servicio en 1998, utilizando un sistema de evaporación con bombas de alta presión. Su producción de 162 metros cúbicos de agua potable por hora bastaba para cubrir las necesidades de los residentes durante los meses invernales. Sin embargo, ofrecía una baja eficiencia energética ya que requería 15 kilovatios-hora por cada metro cúbico de agua producido.

Durante los últimos años, la necesidad creciente de agua potable y de aumentar el ahorro de energía hizo que la región de Sicilia sacase a concurso la construcción de una planta desalinizadora moderna. La oferta ganadora fue la de la empresa italiana Sled Costruzioni Generali S.p.A., y el contrato entre ambas partes se firmó en 2011. La oferta de esa empresa consistía en un proyecto de 15 millones de euros que incluía una planta desalinizadora y un sistema fotovoltaico para suministrar energía durante las horas diurnas, entre otros elementos. A su vez, Sled contrató a Euro Mec (puede obtener más información en la pestaña “Euro Mec: socio comercial de Grundfos”, en la parte superior de este artículo), líder mundial del sector de las plantas de tratamiento de agua, para que se hiciera cargo del sistema de desalinización, para lo que se contaba con un presupuesto de 4 millones de euros. Euro Mec se comprometió a supervisar la instalación y puesta en marcha de la planta, así como a impartir formación y ofrecer asistencia continua a los operadores locales.

Una solución para ambas estaciones
Elena Bonadei fue la responsable de este proyecto. Esta ingeniera de procesos especializada en plantas de tratamiento de agua ya había trabajado en más de una treintena de ellas por todo el mundo antes de incorporarse a Euro Mec en 2003. Aunque este fue el primer proyecto de su empresa para Sled, ya conocía muy bien las bombas Grundfos y confiaba en ellas para utilizarlas en los proyectos de Euro Mec ya que, tal como ella misma apunta: “Grundfos es una empresa líder a escala mundial del sector de las bombas para sistemas de desalinización”.

Elena Bonadei y su equipo planificaron la planta de Lipari en varias etapas.
 

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FOTOGRAFÍA: Isla de Lipari (Italia).

El nuevo sistema permitirá ahorrar unos 36.000 litros de gasóleo al día durante la temporada pico de turismo, lo que equivale a 79 toneladas de dióxido de carbono o 42 trayectos de ida y vuelta en avión entre Londres y Nueva York.
 

La planta utiliza un sistema de ósmosis inversa (OI) montado en una plataforma para transformar el agua de mar en agua potable. El uso de esa plataforma facilita el transporte y el acceso gracias al montaje de los equipos de OI en un armazón. El proceso de OI separa las sales y otras sustancias de las moléculas de agua mediante la aplicación de presión a la disolución que se encuentra a uno de los lados de una membrana semipermeable. Los contaminantes indeseados, como las sales, quedan retenidos en el lado presurizado de la membrana, mientras que el agua purificada pasa al otro lado.

Las unidades de desalinización instaladas en la planta de Lipari incluyen dos bombas BME estándar de Grundfos (puede obtener más información en la pestaña “Equipos suministrados por Grundfos”, en la parte superior del artículo) para impulsar el agua de mar a través de las membranas. Cuanto mayor es la presión, mayor es la fuerza impulsora necesaria y, por tanto, más exigentes resultan las condiciones de funcionamiento de las bombas. Las bombas específicas de alta presión de Grundfos, como las bombas BME, se han reforzado para generar presiones de hasta 65 bar. En la planta de Lipari, las bombas consiguen un caudal de hasta 65 metros cúbicos por hora a una presión de 62 bar.

Elena Bonadei, de Euro Mec, con las bombas BME de alta presión de Grundfos.

FOTOGRAFÍA: Elena Bonadei, de Euro Mec, con las bombas BME de alta presión de Grundfos.

Un manantial de ventajas
El nuevo sistema no solo puede generar un volumen de agua potable casi tres veces mayor que el antiguo sistema de evaporación, sino que además lo hace de forma más eficiente y económica, reduciendo el consumo de energía hasta menos de la tercera parte. Incorpora un dispositivo de recuperación de energía que permite aprovechar hasta el 96 % de la energía en el lado de la salmuera. Las estimaciones indican que el nuevo sistema permitirá ahorrar unos 36.000 litros de gasóleo al día durante la temporada pico de turismo, lo que equivale a 79 toneladas de dióxido de carbono o 42 trayectos de ida y vuelta en avión entre Londres y Nueva York.

Tras finalizar la construcción de sus tres secciones en 2013, la planta desalinizadora ofrecerá un caudal total de 450 metros cúbicos por hora. Además, cada una de esas tres secciones se puede gestionar por separado. Las tres secciones funcionarán de forma conjunta durante la temporada pico de turismo, mientras que una de las secciones bastará para cubrir las necesidades de la isla durante los meses invernales.


Tras finalizar su construcción, la planta desalinizadora ofrecerá un caudal total de 450 metros cúbicos por hora.

Toma de una muestra de agua de un grifo para su análisis en la planta desalinizadora de Lipari.

FOTOGRAFÍA: Toma de una muestra de agua de un grifo para su análisis en la planta desalinizadora de Lipari. El nuevo sistema genera casi tres veces más agua potable que el antiguo sistema de evaporación y consume menos de la tercera parte de energía.

Euro Mec: socio comercial de Grundfos

La empresa Euro Mec s.r.l., fundada en 1999, tiene su sede central en Mantua, en el norte de Italia. Está especializada en el diseño y la construcción de una amplia variedad de plantas de tratamiento de agua y cuenta con una plantilla de más de 50 empleados a tiempo completo que trabajan en seis continentes distintos. Euro Mec ha realizado proyectos para empresas de los sectores del gas y el petróleo, compañías textiles y corporaciones industriales, así como para la Organización de las Naciones Unidas.
 

Simone Pisoni, de Euro Mec y especialista en sistemas BMEX de Grundfos, trabaja en la primera de las tres plantas desalinizadoras de Lipari.

FOTOGRAFÍA: Simone Pisoni, de Euro Mec y especialista en sistemas BMEX de Grundfos, trabaja en la primera de las tres plantas desalinizadoras de Lipari. 

El equipo de diseño técnico de esta compañía desarrolla plantas de tratamiento de agua, así como equipos y tecnologías de depuración de aguas residuales industriales y urbanas (incluidos aspectos como la recuperación y la reutilización del agua) y de desalinización y tratamiento de agua potable por todo el planeta.

Grundfos ha formado y certificado al personal de Euro Mec para que pueda realizar la puesta en servicio y el mantenimiento de los productos Grundfos. 

“Nuestra cooperación con Euro Mec, desde la fase inicial de diseño hasta el desarrollo y la evaluación de los sistemas, es la clave de nuestro éxito mutuo”, afirma Henning Vester, especialista global sénior en productos de Grundfos.


Nuestra cooperación con Euro Mec, desde la fase inicial de diseño hasta el desarrollo y la evaluación de los sistemas, es la clave de nuestro éxito mutuo.
 

Henning Vester, especialista global sénior en productos de Grundfos

Henning Vester, de Grundfos, inspecciona los controles del sistema de la planta desalinizadora de Lipari.

FOTOGRAFÍA: Henning Vester, de Grundfos, inspecciona los controles del sistema de la planta desalinizadora de Lipari.

Islas sedientas

Las turísticas islas Eolias carecen de una fuente natural de agua potable

Más de 1.100 millones de personas de todo el planeta no disponen de acceso a agua potable limpia. Existen muchos factores que contribuyen a esta escasez, como los contaminantes producidos por la industria y la agricultura, algunos elementos presentes de forma natural en los suelos, el clima y, a menudo, simplemente la ubicación geográfica. Las islas, por ejemplo, aunque están rodeadas de agua, pueden carecer de acceso a agua potable salvo que existan manantiales en ellas.

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FOTOGRAFÍA: Lipari. Algunas otras de las islas Eolias pronto dispondrán de plantas desalinizadoras de alta eficiencia energética para el suministro de agua potable.

Se trata de un problema que afecta prácticamente a las siete islas Eolias de la costa italiana, todas ellas de tamaño pequeño o medio (Alicudi, Filicudi, Panarea, Stromboli, Salina, Lipari y Vulcano). Tal como indica Elena Bonadei, ingeniera de Euro Mec, el agua potable habitualmente se transporta hasta estas islas en barco, con un coste mínimo de 10 euros por metro cúbico. “En muy pocos de estos lugares existen plantas locales de depuración de agua”, señala.

Sin embargo, en los últimos tiempos esta tendencia se ha invertido (puede obtener más información en la pestaña “Adiós evaporación, hola OI”, en la parte superior de este artículo). Lipari ya dispone de su propia planta desalinizadora, mientras que Vulcano tendrá pronto sus propias instalaciones autónomas de tratamiento de agua.

Tal como expone Elena Bonadei: “Inicialmente, el Ministerio de Medio Ambiente pensó en transportar el agua producida en Lipari por barco hasta Vulcano, pero luego decidió que se construyera una planta independiente en dicha isla. Ya se han presentado las ofertas para la construcción de esta segunda planta”.

Asimismo, añade que el gobierno regional de Sicilia está analizando la posibilidad de construir una tercera planta en Salina. Al igual que sucede en Vulcano, la población de Salina aumenta enormemente durante los meses de verano.

“La solución para estas localidades”, afirma, “pasa cada vez más por la construcción de instalaciones locales más pequeñas, debido a su menor huella medioambiental y a la reducción de los costes de producción”.


La solución pasa cada vez más por la construcción de instalaciones de desalinización locales más pequeñas, debido a su menor huella medioambiental y a la reducción de los costes de producción.

Elena Bonadei, ingeniera de Euro Mec

Equipos Grundfos
Bombas BME de alta presión de Grundfos de la planta desalinizadora de Lipari.

FOTOGRAFÍA: Una de las seis bombas BME de alta presión de Grundfos de la planta desalinizadora de Lipari.

Grundfos suministró a Euro Mec los siguientes equipos para la planta desalinizadora por ósmosis inversa (OI) de Lipari:
* 6 sistemas completos de bombas BMEX.
* 12 bombas CRN 45-2
* 4 sistemas elevadores de presión Hydro MPC, para distribuir el agua potable a Lipari tras el tratamiento mediante OI.

Exterior de la primera de las tres plantas desalinizadoras de Lipari.

FOTOGRAFÍA: Exterior de la primera de las tres plantas desalinizadoras de Lipari.





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