Un fabricante de equipos de limpieza de componentes plantea el desafío definitivo para cualquier proveedor de bombas

Las bombas de los equipos de limpieza de componentes de FinnSonic deben soportar condiciones extremasFOTOGRAFÍA: Las bombas de los equipos de limpieza de componentes de FinnSonic deben soportar condiciones extremas: productos químicos con valores extremos de pH, aceites, detergentes, disolventes de clase A3, altas temperaturas, líquidos densos con material particulado, etc. Además, deben ser capaces de funcionar 24 horas al día y 7 días a la semana durante años.

En un lluvioso día de otoño en la región centro-sur de Finlandia, todas las superficies del interior de la sede de FinnSonic están relucientes e inmaculadas. La empresa, que cuenta con clientes en los sectores de la aeronáutica, la automoción, la maquinaria, el mantenimiento y el metal, ha cimentado su reputación a nivel mundial a lo largo de 35 años en sus excelentes resultados en el campo de la limpieza de componentes industriales.

Los clientes de FinnSonic necesitan realizar la limpieza de este tipo de componentes en sus fábricas, y FinnSonic les proporciona las tecnologías necesarias. La limpieza por ultrasonidos se basa en la cavitación producida por estos. Para limpiar los componentes mediante ultrasonidos, se sumergen en un tanque de líquido y se exponen a ondas sonoras de alta frecuencia. Después de algunos minutos de tratamiento, los componentes sucios y llenos de grasa, como los filtros o las válvulas industriales, emergen relucientes y como nuevos.

El desafío de la elección de la bomba

FinnSonic determina la combinación óptima de productos químicos, temperatura, potencia y tiempo en función de las necesidades de cada cliente. Pueden emplearse temperaturas elevadas (de 85 °C para la limpieza de moldes) y líquidos que contengan una mezcla agresiva de productos químicos de limpieza. Dado que frecuentemente estos equipos funcionan de manera continua durante años, todos los componentes deben ser resistentes, duraderos y fiables. Las obstrucciones o la formación de incrustaciones pueden provocar problemas de calidad. Entre los incontables fluidos que pueden atravesar las bombas se encuentran desde aceites y detergentes hasta disolventes de clase A3.

“La selección del tipo adecuado de bomba constituye un desafío, dado que en ocasiones nuestros clientes utilizan materiales muy alcalinos o ácidos y los valores de pH pueden tener cualquier valor entre 1 y 14”, explica Lea Kumpulainen, directora de compras y calidad de FinnSonic. “Durante la eliminación de las partículas de suciedad, los líquidos pueden causar problemas en los cierres mecánicos. Las bombas también deben soportar un cierto grado de marcha en seco. En ocasiones, el uso de líquidos muy pegajosos o con una gran concentración de partículas sólidas hace que se formen compuestos problemáticos que pueden provocar que se gripen los componentes fijos y móviles de las bombas, lo que puede dar lugar a fugas”.

“Algunos productos químicos muy alcalinos pueden causar cristalización en el cierre mecánico y hacer que el muelle deje de funcionar”, añade. “Las temperaturas excesivamente elevadas pueden producir burbujas de vapor y cavitación en la bomba, y la presencia de partículas muy abrasivas puede provocar la rotura de parte del cierre mecánico. Por tanto, necesitamos que nuestro proveedor de bombas nos proporcione soporte técnico y disponga de un servicio global excelente para atender los posibles problemas que puedan surgir en cualquier país”.

La selección de la bomba, una decisión sumamente importante

FinnSonic está desarrollando continuamente sus productos y procesos. Es habitual que se produzcan problemas de durabilidad de los cierres, pero pueden resolverse en colaboración con el proveedor y el fabricante de las bombas.
Hace tres años, FinnSonic analizó la posibilidad de colaborar con Grundfos, ya que ofrecía varios tipos de bombas centrífugas modulares (CM) con carcasas fabricadas en materiales que iban desde el acero inoxidable hasta el hierro fundido. Se especificaron varios cierres mecánicos para distintos líquidos, incluidos los productos químicos más agresivos.

A principios de 2012, Grundfos se convirtió en el proveedor principal de bombas de FinnSonic. “Tomamos esta decisión a través del trabajo en equipo con nuestros clientes y distribuidores, así como con el departamento de I+D y otros departamentos”.

 La importancia de la correcta selección de una bomba
FOTOGRAFÍA: “Mantenemos esta asociación comercial desde hace dos o tres años y estamos muy satisfechos con ella”, afirma Lea Kumpulainen, directora de compras y calidad de FinnSonic.

Tal como explica Tea Lehto, directora ejecutiva de FinnSonic: “No es una decisión que se pueda tomar a la ligera, ya que el cambio afecta tanto a los clientes como a toda la documentación técnica”. La asociación comercial con el mayor fabricante internacional de bombas permitió a este fabricante OEM olvidarse de las preocupaciones sobre si sus clientes podrían disponer de servicio con rapidez en más de 50 países de todo el mundo. Los diferentes requisitos eléctricos de los clientes de distintos continentes tampoco supusieron un problema para Grundfos.

“Operamos en todo el mundo, por lo que podemos ofrecer bombas para distintas tensiones”, explica Jarkko Ursin, ingeniero comercial de Grundfos. “Por ejemplo, podemos traer bombas desde EE.UU. si es necesario”.

“Eso supone una gran ventaja para nosotros”, añade Lehto. Señala que su empresa exporta entre el 70 y el 80 % de sus equipos.
FinnSonic es proveedor autorizado de General Electric y muchos de sus clientes son empresas muy conocidas (como Lufthansa, la aerolínea Emirates, Scania, Sandvik y Hella). Entre sus principales segmentos de mercado también se incluyen los sectores del metal, la maquinaria, el plástico, el caucho y el vidrio, en los que la limpieza de moldes de acero exige el uso de productos químicos agresivos y temperaturas elevadas. Sus clientes del sector aeronáutico incluyen desde aerolíneas hasta fuerzas aéreas, mientras que en el sector de la automoción FinnSonic trabaja con proveedores de sistemas de aire acondicionado, inyección de combustible y transmisión de potencia. Sus clientes del sector de la maquinaria fabrican productos que van desde sistemas hidráulicos hasta sistemas neumáticos y electrónicos.

La economía de funcionamiento es la clave

“La economía de funcionamiento es un aspecto en el que nuestra colaboración con Grundfos resulta esencial”, afirma Lehto, que señala que el consumo eléctrico de las bombas de Grundfos es muy bajo. “Para prolongar la vida útil de los líquidos de proceso, utilizamos distintos tipos de tecnologías de gestión de líquidos. Los fluidos se bombean desde los depósitos de almacenamiento al sistema de filtración, donde se eliminan las partículas, los aceites y las grasas. Habitualmente, el líquido se sustituye con una frecuencia de entre dos y seis meses, aunque dicho período varía enormemente. Después de todo, nuestros clientes pueden producir desde un componente hasta un millón de ellos al día”.


“Las bombas de Grundfos ofrecen una vida útil extensa y nuestros clientes están muy satisfechos con ellas”.

Lea Kumpulainen, directora de compras y calidad de FinnSonic

 Las bombas de Grundfos ofrecen una vida útil muy larga y una gran fiabilidad
FOTOGRAFÍA: Una línea de limpieza de FinnSonic completamente automatizada para limpiar moldes de juntas tóricas.

“Mantenemos esta asociación comercial desde hace dos o tres años y estamos muy satisfechos con ella”, añade Kumpulainen. “Las bombas de Grundfos ofrecen una vida útil extensa y nuestros clientes están muy satisfechos con ellas. Además, tenemos la ventaja de que Grundfos almacena nuestras bombas en Dinamarca, por lo que podemos disponer de ellas muy rápidamente”.

De cara al futuro, Kumpulainen espera que Grundfos imparta más formación a los operarios, ingenieros y técnicos comerciales de FinnSonic. “Además, deberíamos mantener una colaboración a tres bandas con Grundfos y nuestros clientes acerca de cómo seleccionar las bombas y los cierres idóneos en función de sus necesidades”.

FinnSonic desea mantener una relación a largo plazo con Grundfos y su propia clientela. “Se nos reconoce por ofrecer equipos inteligentes de alta capacidad y duraderos, y tenemos muchos clientes fieles desde hace décadas”, señala Lehto.

“Por ejemplo, hace poco recibimos un pedido de un equipo para un cliente del sector aeronáutico. Querían exactamente el mismo modelo que les vendimos en 1994 ya que estaban muy contentos con él. Lleva funcionando 24 horas al día y 7 días a la semana desde hace 20 años. Es una buena prueba de la durabilidad de nuestros equipos. Les contestamos que nos encantaría suministrárselo, pero que a lo largo de las últimas décadas hemos mejorado nuestra tecnología”, explica con una sonrisa.





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